nuevoshabitos

Existe una vía para pasar de dependiente (tú me dices lo que tengo que hacer y lo hago) a independiente (yo trabajo solo, yo me lo guiso, yo me lo como). Y otra para evolucionar de independiente (todo lo hago yo) a interdependiente (el descubrimiento del nosotros: el equipo producirá más que cada una de las partes por separado).

El objetivo debiera ser la interdependencia, por su eficacia a la hora de hacer cualquier cosa en la vida. Pero, si quieres pasarte el resto de la vida ejecutando las órdenes de otros y disfrutando de no ser el responsable de nada, es tu vida, faltaría más. Si tienes 5 minutos, sigue leyendo, por si cambias de opinión. Pasar de dependiente a independiente es cuestión de hábitos, tres en concreto:

Hábito 1: Sé proactivo
Es mucho más que tomar la iniciativa. Es aceptar la responsabilidad sobre algo y encargarse de que suceda, de que se lleve a cabo. Consiste en responsabilizarse de que la tarea se termine.

Hábito 2: Empieza con el fin en mente
Define una meta y haz una lista con las tareas que consideras imprescindibles para lograrla. Una meta física, económica, personal, profesional. Sé preciso. Por ejemplo: si quieres perder peso, indica cuánto peso para que sea medible en el tiempo.

Hábito 3: Primero lo primero
Asigna a tus tareas dos adjetivos posibles: urgente e importante. Urgente es lo que requiere inmediatez. Importante significa que, si haces la tarea, te acercas al objetivo. Por ejemplo, perder peso. Prioriza las tareas importantes, las que te acercan a la meta. Y elimina lo urgente.

Para pasar de independiente a interdependiente hay tres hábitos:

Hábito 4: Siempre ganar/ganar
Hay formas de que yo gane sin hacer que mi interlocutor pierda en esa negociación. Eso es ganar/ganar. Y se aplica a las relaciones personales y profesionales. Yo lo aplico diciendo que en mis ventas y negociaciones salgo a enamorar y no a luchar: porque en la lucha siempre hay alguien que tiene que salir derrotado. Y en el amor… no necesariamente.

Hábito 5: Primero busca entender
Y luego ser entendido. Comunicación. Positiva. Practica la escucha. Intenta entender primero. El mensaje y lo que siente. Y luego ya ocúpate de que te entiendan. Solo con una actitud de mente abierta conseguirás buenos resultados.

Hábito 6: Crea sinergias
En el sentido de conjuntar esfuerzos. Y pensando por adelantado que nuestra forma de ver cada asunto no es la única posible. Escuchemos al otro, a los otros, y veamos cómo alinear nuestras ideas con las suyas. Ni lo tuyo ni lo mío: lo nuestro.

Y por último el hábito para mantener la interdependencia:

Hábito 7: Afila la sierra
Incorpora hábitos de crecimiento personal en tu vida, en sus cuatro dimensiones: física (come bien, descansa y haz ejercicio), espiritual (lee, ve al teatro, al cine, medita…), mental (aprende constantemente) y social (relaciónate, en persona si es posible).
De Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, de Stephen Covey

Envía un comentario