Aléjate de los pesimistas

Dicen que hay dos tipos de personas: anclas y motores. Las motores te llevan siempre a algún lugar y son más de disfrutar. Las anclas te arrastran hacia el fondo, y se acabó. Eres el promedio de las 5 personas con las que pasas la mayor parte del tiempo. ¿A qué esperas para renunciar al club de los Pesimistas? Únete a los Optimistas, tendrás nuevas ideas, escucharás las de los demás, serás capaz de intentar y reintentar lo que desees, y superarás hasta los fracasos, ya sea saltándolos, rodeándolos o atravesándolos. Siempre hay una forma, no te rindas. Recuerda: la confianza es contagiosa, y también ¡la falta de confianza!

Pasa tiempo con gente feliz: búscala, existe. Únete a individuos que estén desarrollándose como personas, que estén mejorando, que quieran aprender, y que disfruten de la vida. Evita las personas tóxicas, que te roban los sueños, ridiculizan tus metas y te disuaden porque sí, como primero hicieron con ellos mismos. Busca personas que piensen en las posibilidades, que digan cómo-voy-a-hacerlo, que hayan borrado de su vocabulario la palabra “imposible”, que aplaudan victorias y te animen a seguir los sueños. Acércate a los Optimistas, no tengas miedo al rechazo, verás que con algunos cambios puedes ser uno de ellos y serás mucho más feliz. Te deseo un febrero apasionado: el mejor de tu vida. Busca el lado bueno en todo.

 

 

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