Avatares de una guerrera tímida: karting, tumor falso…

Catalina Franco es una guerrera. ¿Que no llego a metro y medio de estatura? Pues me saco el carné de bus y veréis lo alta que estoy. Y, por si os parece poco, pues estudio mecánica y me especializo en verificar motores de dos tiempos en los campeonatos de España de karting. Esa es «Cathy». Desde hace siete años además vende pisos. Para qué ir a lo fácil…

—Me casé muy joven, y tuve a mi hijo con casi 25 años. Vine de Bélgica con 9 años y para mí fue un trauma que me convirtió en un personita tímida e introvertida; fui capaz de superarlo después de mucho esfuerzo y años, y en parte con teatro— recuerda.

—Para seguir demostrándome que era capaz de hacer lo mismo que los demás a pesar de no llegar al metro y medio, me saque el carné de bus, aprendí mecánica y así acabe verificando motores de dos tiempos en los Campeonatos de España de Karting— cuenta.

Hace siete años además se especializó en algo inédito para ella: la venta de viviendas y locales, en un momento en que no se vendían ni almas al diablo. Hoy es una de las asesoras inmobiliarias que más vende en el equipo de Remax Premium Villaviciosa, lo que seguro que no extraña a su marido y sus dos hijos.

Catalina consigue lo que se propone. Ella se lo atribuye a la buena suerte de aquel trébol de 4 horas que encontró en Bélgica, cuando tenía 8 años.

—Me convencí de que tenía mucha suerte, a pesar de lo mal que nos fue aquí en España, y esa sensación quedó grabada en mi interior desde pequeña—dice. Suerte para ella y para los demás. —Mi filosofía es: ayuda todo lo que puedas, porque de lo que das recibes con creces.

Tiene dos hijos que mima con esa ternura que solo una guerrera auténtica puede aportar. Un error con el diagnóstico del falso tumor cerebral de su hijo mayor le hizo pasar un infierno y también le ayudó a reconsiderar prioridades. Desde entonces es “más consciente y sensible”.

—De hecho ya no como carne, no soy capaz— sonríe, natural.

Cuando la conocí hace unos años me encantó su visión: me veo en el futuro viviendo con mi marido en el mar. No sé si se acuerda, siquiera. Yo sí.

Envía un comentario