Body Factory Móstoles: El centro deportivo de las familias (y mucho más)

En el microcosmos Body Factory Móstoles, la familia es un grupo de personas que se divierte haciendo deporte. Familia consanguínea y familia de actividades.

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Sí, porque en el territorio Body Factory Móstoles hay sesiones colectivas de la mañana a la noche: te puedes desperezar pedaleando o haciendo fitness de alta intensidad antes de las 8 de la mañana, y despedir la jornada en el centro con agitación body pump, piscina e incluso danza del vientre, más allá de las nueve de la noche.
Y es que 5.000 metros cuadrados y 150 horas de actividades dan para mucho.
La rutina no existe en el diccionario Body Factory. Los menores tienen actividades infantiles: Little Factoy, fitness junior, judo, karate. Hay planes para realizar en familia, incluso en el agua, y los adultos disponen de equipamiento de última generación para ponerse en forma a su aire o hacerlo en actividades grupales clásicas o de última tendencia, de Les Mills al cross factory, pasando por zumba, pilates.

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Mayores, estudiantes…
“Es un centro enfocado a las familias, pero con distintos tipos de abonos ajustados a los diferentes clientes: mayores, estudiantes, tarifa matinal, individual…”, apuntan los artífices de un centro deportivo que le ha cambiado la fisonomía al enorme barrio en que se enclava, El Soto de Móstoles, y le ha mudado los hábitos a deportistas de toda la ciudad y los alrededores, porque Body Factory tiene socios de todo Móstoles y de los municipios del entorno, gracias a su aparcamiento gratuito, la ludoteca y la apertura también los domingos y demás festivos.
Las actividades acuáticas son otro de los atractivos capitales de Body Factory: para niños y para adultos, “incluida la matronatación” y los cursos “pioneros” para que aprendan a nadar los críos desde los 2 años “sin los papás ni mamás en el agua”. En suma, actividades para todos los públicos e intensidades, desde la relajación del yoga hasta la agitación del body combat, pasando por el aquaeróbic, los bailes latinos, el fitness acuático, GAP, body balance, running y mucho más.
Todo distribuido en una sala fitness de más de 1.000 metros cuadrados; una sala de ciclo indoor e indoor walking con dos pantallas de cine; tres salas de actividades dirigidas, incluida una con tatami para las artes marciales; piscinas deportiva y polivalente, y tres pistas de pádel indoor, que se alquilan y que también acogen escuelas infantil y de adultos. Más el spa, con vaso termal, sauna, baño turco y ducha nebulizada, y servicios de fisioterapia y estética. Y quienes prefieran el lado fit más individualizado, tienen entrenadores personales a disposición.

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Bienestar, superación…
En distintos puntos del centro deportivo hay mensajes explícitos que quieren generar acción: bienestar, recompensa, motivación, resistencia, esfuerzo, superación. Y otros implícitos que son los que hacen que Body Factory funcione como una familia, caso de la invitación a los usuarios a sugerir la música que ambienta las salas comunes, o la realización de pequeños grandes gestos con los usuarios como “apoyar a todas aquellas personas que lo están pasando mal por un cáncer; junt@s somos + fuertes”, apunta un grupos de deportistas en el perfil de Facebook del centro, con una foto… de familia, claro.

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