Cochinillo de “Segobia” y surferos “madafacas”

En un gran almacén comandado por chinos en Móstoles te venden cochinillo de “Segobia”: o sea que ni los chinos, ¡ni el cochinillo!, han pasado por Segovia ni por casualidad. A la vez, en Alcorcón, en el último centro comercial creado para que te olvides de tus problemas ¡gastando!, te animan a surfear como un “madafaca”, fonetización del “motherfucker”, que podría equivaler a un cariñoso “¿cabrón?”. Por cierto, ¿qué empresa durará más años?

“Let’s surf Madrid, madafacas”, incita en su web la empresa española que ha montado olas para surfear en el X de Alcorcón. “Cochinillo de Segobia”, anuncia escueta, a rotulador y folio sobre un tablón en la calle, la empresa china que ha montado un almacén de productos de alimentación en Móstoles.

Dos muestras de este mundo de contrastes, entre el postureo y el aquí-te-pillo. Vender y comprar y no pensar en nada. Los de las olas lo quieren todo: las fotos en la web son de jóvenes en forma pero tienen precio especial hasta para jubilados.

Se lo diré a mi madre que vive en Getafe, tiene 74 primaveras y un optimismo a prueba de olas y hasta de napalm por la mañana. Lo que no sé es si entenderá el mensaje que ponen para apuntarse: “Nada de spam. Solo chicha buena. Esto va a moOLAr, por eso, y como queremos ser tu nuevo crush, déjanos tus datos y te pegaremos un toque, porque… quieres volver a saber de nosotros,¿verdad?”.

De la comida se ocupa mi padre y me da que el cochinillo no lo compra almacenes de este tipo, aunque sea de la parte más oriental de «Segobia». Lo paradójico es que nunca ha ido a un restaurante de comida china, pero en una de sus tascas favoritas en Getafe la mejor oreja y las mejores bravas las prepara una familia china, que tiene a sus niños haciendo los deberes en la mesa de al lado, y que trabaja como si toda la jornada fuera hora punta.

La vida es simple, a ratos traicionera y a ratos esplendorosa: depende de en lo que os fijéis, con qué la comparéis y lo que esperéis de ella…

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