“¿Cómo dices que se llama eso…?”

Ahora que el amor dura un asalto televisivo -¡Estefaníaaaaa!-, enternece ver a 81 parejas en Getafe que celebran sus Bodas de Oro. Tenemos el secreto neurocientífico para alcanzar 50 años juntos. A ver si lo acertáis: es una palabra, de 9 letras. Y no, no es el “satisfyer» aunque te lo hayan regalado en este Día de los Enamorados…

El secreto es la oxitocina. La antropología dice que las relaciones de largo plazo se basan en “la hormona del apego”, que no otra cosa es la oxitocina. Por cierto, su estimulación depende del afecto físico, el respeto y la comunicación. Tres pilares capaces de resistirlo todo y de ofrecer tiempo y calidad.

Y mira que ha vivido cosas una pareja forjada en el 69, normalmente ennoviados desde la niñez: las apreturas, la llegada desde el pueblo a una ciudad por hacer [los que nos hemos criado en el sur de Madrid sabemos cuánto campo había, ciudades-descampado debieron llamarlas], los niños, los años felices, los tropiezos de los hijos más atrevidos [malditos ochenta], la salud que aprieta pero no ahoga…

En el Espacio Mercado hoy la alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, les ha regalado a las parejas fotos y vídeo de recuerdo de las Bodas de Oro que celebraron en noviembre en la Casa de las Personas Mayores, con su vals, la renovación de los votos y música e imágenes televisivas de aquella cosecha magnífica, la del 69.

Cosas oídas sobre el amor a las parejas veteranas: “El peligro es el desencanto y eso no depende del tiempo”. “Yo pido respeto: que no me decepcione”. “El secreto es darse cariño”. “Afecto”. “Que te guste tu pareja: abrazos, caricias, besos”. A mí me encanta cuando mis padres, de setentaimuchos, se dan esos besos castos en las ocasiones en que la familia los apretamos, como en sus bodas de oro por cierto. Será que me parecen el eco lejano de esos besos locos que la pareja se da en otros tiempos. Esos que a mi hija de 7 años le llevan a decirnos “¡qué asco, mamá, papá!”. “Y ahora os iréis a la habitación a bailar…”. Guardaremos su dibujo repleto de corazones y esos emoticonos que un día serán también tiernos.

“¿Cómo dices que se llama eso?”. Oxitocina, señora, mucha oxitocina es lo que hace falta. Y del estimulador otro día hablamos. Feliz día de los Enamorados.

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