Contraste: si intentas que te quieran, te votarán

Si alguien te presenta dos posibilidades, una a continuación de la otra, tendemos a acentuar las diferencias. ¿Primero lo fácil o lo difícil? ¿Lo de mayor precio o lo de menor precio? ¿Quién triunfa: el político que quiere primero que le votes y luego que le conozcas, o el que primero intenta que le quieras y luego que le votes?

Echad un vistazo a las ciudades del sur de Madrid. Resultados electorales, acciones de gobierno, actos en la calle, protestas, perspectivas. Los candidatos que dediquen estos tres años largos a que los vecinos los quieran tendrán más opciones de ganar en 2023. Si intentan que los queramos, con sus vulnerabilidades, aunque no lo consigan, nos será más fácil votarlos.

Los buenos vendedores lo saben bien. Si un individuo entra en tu tienda y te dice que desea comprar un traje y un jersey, ¿qué le mostrarías antes para que invierta la mayor cantidad posible de dinero? El sentido común te dirá que primero lo barato. Pero es al contrario: porque si un cliente gasta un buen pico en comprar un traje, cuando llegue el momento de mirar el jerséi, incluso el más caro le parecerá barato por comparación. Si te has gastado 300 euros en un traje, no te parecerán excesivos los 80 del jersey. Por eso los buenos vendedores intentan vender complementos tras la compra del traje, nunca antes.

Te habrás dado cuenta de que los vendedores inmobiliarios más avispados te ofrecen primero un par de pisos a precios excesivos, te los muestran incluso, y luego te llevan a las viviendas que sí quieren vender, y que por comparación te seducen. La casa que el vendedor elige para ellos les parece magnífica tras los tugurios iniciales.

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