Coronavirus: FACUA-Consumidores en Acción aconseja reclamar “los precios inflados” de las funerarias

Suena fuerte, pero ha pasado: funerarias “inflando” precios ante una pandemia que ha producido 7.340 muertos (ya serán más). Ahora se puede reclamar: una orden reciente de Sanidad impide a las funerarias subir los precios que tenían antes del 14 de marzo. Puedes reclamar la devolución.
A Pepe Jordana, un ciudadano que perdió a su madre, le pidieron 5.000 euros por gastos funerarios y conceptos extraordinarios por el coronavirus: ataúd estanco, medidas especiales… “Morir de coronavirus es más caro”, dijo. Casi 170.000 personas firmaron su petición al presidente del Gobierno.

FACUA-Consumidores en Acción aconseja a las familias que reclamen la devolución de la diferencia de tarifas oficiales, por “precios inflados”. En realidad las empresas tienen que devolver directamente ese dinero, por una orden ministerial recién aprobada: no pueden cobrar precios superiores a los que ya tenían establecidos antes del 14 de marzo.

Si en estas semanas no te encuentras con fuerzas, no te preocupes: tendrás seis meses de plazo desde que acabe el estado de alarma para solicitar el reembolso. Desde FACUA recomiendan pedir el cuadro de tarifas para verificar las diferencias de precio.

Bolsas de plático, camiones y fosas comunes
A Pepe Jordana, un ciudadano que recogió casi 170.000 firmas en Change.org, se le murió la madre por una neumonía de la covid-69.
—Tenía 86 años pero era absolutamente independiente, vital y llena de energía —recuerda—. Solo dos semanas antes estaba como una rosa, ayudando en la residencia de ancianos con la que colaboraba.

La cuidaron 10 días, “sin que nadie nos atendiera en el 112, ni el 900 ni el 061, colapsados por la situación”.
—Cuando por fin la ingresaron estuvo 5 días sola en la habitación sin que pudiéramos acompañarla ni verla. No pudimos despedirnos de ella. Nos la entregarán en una urna. Hasta aquí todo resulta comprensible dada la situación. Pero esto ya no: la funeraria nos pide 5.000 euros por los gastos funerarios —denunciaba públicamente.

Se refería Jordana a los ataúdes estancos, a las medidas especiales de seguridad e higiene, todo lo que conlleva morir de coronavirus.
—Pero resulta que a algunos los recogen en bolsas selladas, otros se almacenan en el Palacio de Hielo (y ahora en la Ciudad de la Justicia) lo que genera injusticia y desigualdad. Se debería dar el mismo trato a todo el mundo y el coste debería ser el mismo. Pero el precio de morir de coronavirus no es igual para todos —revelaba.

Consideraba “aterrador” Jordana que alguien pudiera sacar beneficio de la pandemia aplicando sobrecostes.
—Máxime cuando no podemos acompañar a nuestros familiares ni despedirles en los momentos finales. Estamos pagando más caro un funeral que no tendremos —decía—. Muchas familias van a tener que enterrar a varios de sus miembros. ¿De verdad vamos a tener que pagar un sobrecoste por los primeros muertos de esta pandemia, cuando es probable que en pocos días los muertos vayan en bolsas de plástico, apiladas en camiones y sean incinerados en fosas comunes?

O-por-tu-nis-mo

Recuerda a lo que pasa en algunos hospitales cuando una mujer está a punto de parir: la matrona le ofrece “la maravilla” de conservar las células madre del cordón umbilical por un buen pellizco económico en una empresa privada que se lo llevará fuera de España. Te atrapan en una situación de fragilidad, te hablan de lo crucial que podría ser si el bebé enfermara en los primeros años de vida y la mayoría firma allí directamente, sin opción de pensarlo y ver otros precios de la competencia.

Por volver a la muerte: en caso de coronavirus, no se puede realizar tanatoestética ni tanatopraxia ni intervenciones por motivos religiosos que impliquen procedimientos invasivos en el cadáver. Por tanto no se pueden cobrar esos servicios. Y la comitiva del enterramiento o despedida se restringe a 3 personas y que deben mantener una distancia de uno a dos metros entre ellos.

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