Coronavirus: Los niños necesitan salir del confinamiento unos minutos, como hacen en Francia

“En estas dos semanas, no he visto un solo niño, da la sensación de que han dejado de existir. Me pregunto cómo se encontrarán tras las fachadas de los edificios que veo desde mi ventana. Cómo estarán viviendo ver a sus padres asustados e inseguros ante las consecuencias inmediatas o a medio plazo de esta crisis”, dicen quienes están recogiendo firmas para pedir al Gobierno que los niños puedan salir del confinamiento. En Francia lo hacen una hora al día. Con permiso y control. Aunque sea a la puerta del edificio. Aquí van dos peticiones al Gobierno de la nación.

—Soy española y vivo en Francia. Aquí todos, incluidos los niños, podemos salir a la calle una hora al día a tomar el aire o hacer deporte individualmente. Los niños van acompañados por sus padres. Están prohibidos los parques o zonas de juego. Se puede salir con una autorización impresa, donde dice el motivo de tu salida, la fecha y hora. Los niños solo están con su familia, no juegan con otros niños, ni se acerca a nadie. La gente es responsable y respetuosa y no hay problemas —comenta una madre.

Una petición para el Gobierno central:
—Que las personas que lo necesiten, especialmente la población infantil, puedan usar el espacio comunitario de sus viviendas: que se haga organizando turnos o en condiciones de uso, para que se cumplan rigurosamente las medidas de prevención.

Otra petición:
—Queremos que se reconozca a los niños y niñas como ciudadanos de pleno derecho, con sus características especiales. (…) Que se preste especial atención a sus necesidades vitales en la gestión del confinamiento, y que se estudien las posibilidades de ofrecerles (…) la posibilidad de estar al aire libre, recibir la luz del sol, moverse y jugar, de manera ordenada y sin poner en peligro la salud pública —dice Heike Freire.

Padres, psicólogos y educadores temen que “la aplicación extrema y deproporcionada” de las medidas preventivas del contagio de la covid-19 “genere daños colaterales en otras dimensiones importantes de nuestra salud”.
—Muchos niños no tienen exposición a la luz solar y su actividad física está notablemente mermada. Nos preocupa el efecto que pueda tener este aislamiento obligado en esta población tan vulnerable —añaden.

—Me pregunto cómo les afectará ver a sus padres tensos tratando de combinar el teletrabajo con su cuidado. No pueden mantener sus actividades cotidianas, ni ver a sus amigos o seres queridos. Muchos de ellos no van a tener exposición a la luz solar, y su actividad física está notablemente mermada —dicen desde Ipsimed, Integración Psicomédica.

—Cuidemos ahora de nuestros menores, o nos llevará mucho tiempo reparar las heridas que en ellos se produzcan como consecuencia de esta situación. En muchos países de Europa así lo están haciendo. Seamos conscientes y luchemos por la prevención y cuidado de la salud de nuestros hijos e hijas. Son nuestro futuro, el de todos, también el futuro de los que no se acuerdan de ellos.

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