Covid-19: Bea decora la fachada de su casa contra el rencor

Toda persona que pasa junto a la fachada de este piso bajo en Móstoles se queda sorprendida con el espíritu de concordia y agradecimiento que una vecina, Bea, ha plasmado en su pared, con pinturas de colores.

—Hay tristeza por todo lo que está pasando y por la situación y yo quería generar otro tipo de actitud: estamos heridos por perder familiares y por estar confinados, pero el rencor no conduce a nada —dice Bea—. Entre todos debemos encontrar otro tipo de dinámicas y soluciones, porque lo que había antes ya no lo va a haber.

Esta vecina en confinamiento cuenta sonriendo que a falta de sábanas decidió conseguir pintura de colores y transmitir otra actitud con sus mensajes.

Hay agradecimientos “para los equipos del barrio”.
A los jardineros: “Por mantener la belleza de los jardines y limpiar todas las papeleras”.
Al supermercado del barrio, Coviran: “Por atendernos en la tienda y repartir la comida a domicilio siempre”.
A la farmacia de Bea: “Por servirnos las medicinas con simpatía”.
A la librería-papelería de Susana: “Por repartir a domicilio el material escolar y ayudarnos a seguir estudiando, leyendo y creando”.
Y a la clínica veterinaria de Jesús: “Por cuidar la salud de nuestros familiares animales”.

Mientras hablaba con Bea frente a su puerta, fui testigo de cómo invitaba a una niña que pasaba de la mano de su padre a bajar una pegatina o pintar una dedicatoria cualquier día para todos los que nos están haciendo este mundo algo mejor en estas semanas difíciles de confinamiento. Quiere que los niños completen el mural.

—Sonríe: cuanto te cruces con otras personas, sé amable, porque todos estamos perdiendo familiares y seres queridos. Este mundo será colaborativo o no será —dice de momento el mural.

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