Delincuentes sin actualizar buscan víctimas mayores y solas en el sur

Atención: andan sueltos por el sur de Madrid unos estafadores con menos imaginación que escrúpulos. En Móstoles han intentado cobrar a una mujer la multa de tráfico ¡de un vecino de su edificio! Ha detectado el fraude la policía local, que avisa…

—Este tipo de fraudes suelen tener como víctimas a personas de avanzada edad que viven solas. Se recomienda no confiar en desconocidos y pedir que se acrediten debidamente. Y en caso de duda, pónganse en contacto con la policía municipal en el teléfono 092 —indican los agentes.

El asunto puede sonar fuera de época pero es que el objetivo de los delincuentes es también de otro tiempo, como mi madre: personas confiadas que todavía hoy abren la puerta a desconocidos, que escuchan con atención si entienden que el otro necesita algo y que tienen esa credulidad que un día echaremos mucho-mucho de menos y de la que se aprovecha gentuza sin límites, que hasta para timar debería haber un código.

La policía local de Móstoles ha tenido constancia hoy del intento de fraude a una mujer: le querían cobrar una sanción de tráfico de un vecino de su portal.
—Pretendían que ella pagara el importe de la multa y que luego le reclamase al autor de la supuesta infracción el dinero desembolsado —detallan los agentes.

El delito está tan al límite que ni mi madre se lo habría creído:
—Pero cómo voy a pagar yo la multa de mi vecino. Llamad a su puerta y hablad con él —diría.

La policía local recuerda, por si se lo puedes transmitir a gente mayor y sola: las multas de Tráfico nunca se cobran a domicilio.
—Sí te pueden entregar en persona una notificación, pero los agentes siempre lo harán correctamente uniformados e identificados —diferencian. En ningún caso procedan a desembolsar ninguna cantidad a alguien que acuda personalmente a cobrar un importe relacionado con algún organismo oficial.

¿Te extraña que esto pueda seguir pasando? Pues no hace tanto tiempo que desalmados a comisión pretendían llenarles a tus viejos la casa de réplicas ful y hasta mal encuadradas de pinturas impresionistas, relojes al peso y sillones mecánicos que les ponían la tensión por las nubes. Frente a la inteligencia artificial, la picaresca natural…

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