El arte de callar

Ahora que hasta Brad Pitt dice que se ha librado de su alcoholismo hablando de ello en reuniones, en Vértigo reivindicamos el arte de callar y el oficio de ir en la dirección minoritaria. Hablar de nuestras penas ni cura ni consuela, tantas veces. Ni tiene nada de especial. Es un desahogo y la escuchasfera está a punto de explotar de tanto desahogo sin objetivo: hablas en realidad para convencerte a ti mismo y solo un poco…




El silencio tiene una eficacia no valorada hoy. Bueno, hasta que un día los adalides del destape social se pongan a meditar de verdad y recomienden callar. Hasta entonces, que sepas que por mucho que hables de un miedo o una obsesión no se va evaporar. Contarlo y buscar afinidades incluso puede alimentar el miedo y la obsesión. Bien lo saben en las cárceles: la sinceridad siempre se vuelve en contra…

Alternativas: a) Diferencia lo que es bueno contar y lo que es bueno callar. Quizás es lo que ha hecho Brad Pitt en los Alcohólicos Anónimos. b) Sé generoso: lo que a ti te aligera al contarlo, pesa como el pasado al que escucha. c) Cambia el guión de víctima por uno de participante: haz más y cuenta menos.

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