El asaltante de abuelas en Móstoles y el caso de la sorprendente Willie

La policía nacional de Móstoles ha detenido al delincuente que robó con violencia a 18 mujeres mayores. El individuo aprovechaba el camino de vuelta desde el supermercado y las asaltaba en el portal: adiós pendientes, anillos y cualquier objeto de valor. Lo buscaban desde abril. A estos cobardes se les quitarán las ganas de atacar a nuestras madres y abuelas el día en que se topen con mujeres como Willie Murphy, que a sus 82 años mandó al hospital al tipo que la intentaba robar en casa. Se cebó un poco incluso…

Le pasó a un joven de 28 años. Entró en el hogar de una anciana, convencido de que no habría contratiempos, y se topó con una mujer vieja y ligera que… ¡le reventó una mesa de madera en la cabeza! Después le golpeó con el palo del cepillo y finalmente le vació en la cara un envase que tenía a mano: tuvo suerte el tipo de que fuera champú. Willie fue culturista y a sus 82 años aún levanta 100 kilos en peso muerto, por lo que no tuvo problema en alzar la mesa y estampársela al visitante en las narices. Ocurrió en la ciudad de Rochester, en el estado de Nueva York. Cuentan que la mujer dijo:

—Estoy sola y soy vieja pero, ¿sabes qué? pues que soy dura— y con sus menos de 50 kilos de peso lo mandó al hospital bajo arresto.

El atacante detenido en Móstoles abordaba a las ancianas por la espalda, las agarraba con violencia y se llevaba el dinero y el oro. Aunque el contacto visual apenas existía, las víctimas lograron dar una descripción a la policía que condujo a la detención.

Atacar a abuelas es un clásico en la lista de ladrones perezosos, sin escrúpulos -y sin madre, supongo. Pero los hay peores: revisando he encontrado caso de robos incluso de juguetes recogidos por Cáritas para ayudar a los Reyes Magos entre los niños de familias en apuros.

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