El día de la fruta: plátano

En los colegios públicos los estudiantes del ciclo infantil, de 3 a 5 años, celebran cada semana el día de la fruta. En el centro escolar de mis hijos el día elegido es el miércoles. Aprovechando ese punto hemos invitado a Ulises González, de Alimentación Latina Ulises (en Móstoles), a que nos cuente las propiedades de una fruta cada semana. Esta vez es el plátano.

Para empezar, el plátano es una fruta nutritiva, deliciosa de sabor y saciante. Buena para el recreo y estupenda como merienda. Un plátano de tamaño medio, de unos 160 gramos, nos aporta magnesio, potasio y fósforo. También fibra, hidratos de carbono y vitaminas A, B y C.

El mejor momento: a media mañana o a media tarde. Los adultos lo tomamos después de una sesión de ejercicio físico fuerte, por ejemplo. Es una alternativa perfecta a esos alimentos rebosantes de azúcares y grasas, tan tentadores. Lo mejor es que se puede llevar en la mochila y no se deteriora como otras frutas.

Anemia y corazón: con el plátano los miércoles son mucho más energéticos. Ni agotamiento, ni fatiga, ni anemia, ni desnutrición. El plátano sirve para disminuir esos dolores molestos habituales. Y cuida de la salud del corazón y reduce el riesgo de infarto en los adultos. Los hipertensos deben tomarlo, y quienes tienen por las nubes los niveles de colesterol malo.

Antiácido natural: así es, por sus propiedades alcalinas, el plátano actúa como un antiácido natural, ayuda a regular el tránsito intestinal y en general minimiza las molestias del sistema digestivo. Recomendado para los adultos que tienen úlceras.

Maduros: es recomendable comer el plátano maduro, porque de lo contrario la digestión se complica. Y si se toma en casa el plátano es un buen cómplice culinario: por la textura cremosa, porque combina como un complemento ideal. Una buena forma es coger unos pocos plátanos maduros, congelarlos y luego mezclarlos con yogur natural; añade un toque de cacao en polvo chocolate negro o canela, y a funcionar. Un buen sustitutivo del azúcar.

Entre los latinos que vive en Móstoles y en el resto de la Comunidad de Madrid triunfa el plátano macho, diferente en color, tamaño y textura. Verde intenso, mayor que el plátano común, blanco por dentro y de textura harinosa. Menos dulce que el plátano por su almidón, es originario de Asia, crece de forma natural desde la India hasta China, se coló en África y ahora se cultiva en zonas tropicales y sub de la América Latina.

Es la planta herbácea perenne más alta del mundo y puede llegar a medir unos 15 metros de altura. En Alimentación Latina Ulises (Paseo de la Estación, 29, junto a la estación Móstoles Central de Renfe) lo puedes encontrar, con sus bondades para el sistema digestivo, para hacer deporte, y contra la diabetes y la hipertensión.

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