Halloween

Halloween es un grito milenario: hace más de 3.000 años que los celtas creían que en la noche del 31 de octubre las almas de los muertos volvían a la vida.

Viene de All Hallow’s Eve, traducción literal de víspera de Todos los Santos. La leyenda habla de Jack, un granjero mentiroso que hizo un pacto con el diablo y que fi nalmente se quedó sin cielo y sin infierno: vagando eternamente con ayuda de una linterna hecha con una hortaliza y un carbón al rojo vivo del averno. De ahí las calabazas iluminadas.

Caramelos o… gamberrada. Si llegan niños disfrazados a tu puerta y no les das una chuchería, prepárate: pueden enmomiarte con papel higiénico, lanzarte huevos contra la fachada y otras trastadas. La tradición dice que los muertos hacen peticiones a los vivos y, si no acceden, su vida se torna en pesadilla.

Halloween es una fiestón de almas en pena. Y con la máscara ahuyentas los espíritus. Los disfraces más recurridos: los asesinos de Scream y del Halloween de Carpenter, ghostface y Myers.

Hablando del phycokiller que ilustra esta página, Myers, el prota de Halloween: la película de Carpenter es la más vista cada año el 31 de octubre. El arranque de la película y los gritos de Jamie Lee Curtis seguirán vivitos dentro de 100 años.

La máscara de Myers ha inspirado a otros muchos monstruos del cine, por su espeluznante inexpresión. Los trazos del rostro son los del capitán Kirk, de Star Trek, William Shatner.

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