“Hay una alternativa a ser asesinada: una vida digna y feliz. ¡Denuncia los malos tratos!”

“Mi marido decía que me pegaba porque me quería. Hasta que una noche usé mi fuerza, mi miedo y mi valor, no para seguir aguantando 11 años de insultos, correazos, humillaciones, palizas y malos tratos, sino para coger a mis 4 hijos, meterlos en el coche e ir a denunciar”. Ana Bella fue la primera de una Red de Mujeres Supervivientes (y no Víctima, como ella recalca) que han roto el silencio, tienen un trabajo digno y han vuelto a ser felices gracias a la Fundación Ana Bella. Y ya son más de 25.000.

“Cuando salí de la casa de acogida, cuando estaba por fin a salvo del maltrato, seguía sin poder dormir, porque sentía el terror silencioso de tantas mujeres que en ese momento estarían viviendo lo que yo sufrí durante once años”, recuerda. Entonces decidió contarlo. “Para animar a otras mujeres a Romper el Silencio empecé a salir en la tele sonriendo y a cara descubierta contando mi historia de superación. Más de 1.000 mujeres me llamaron en mi primer programa, la primera que ayudamos se quedó en mi casa, luego ella ayudó a otras mujeres y así es cómo nació la Fundación Ana Bella”.

Ana Bella no era una mujer de autoestima frágil ni baja extracción social como pintan con trazo grueso las mueres que creen que a ellas nunca les habría pasado. Sevillana del 72, se casó a los 18 años y pese a la matrícula de honor en COU y ser la primera de su promoción para ingresar en la Universidad de Traductores e Intérpretes de Granada… no pudo ir a la universidad: “Mi marido no me lo permitió”. Fue el principio de 11 años de maltrato psicológico y físico, hasta que consiguió escapar “de su casa lujosa en Marbella con su cuatro hijos”, y el adjetivo lujoso no es casual, lo pone Ana Bella para romper estereotipos.

Su testimonio salió en el Anuario de la Junta e Andalucía 2003 y empezaron a llamarla en programas de televisión y radio. “Hay una alternativa a ser asesinada: una vida digna y feliz. ¡Denuncia los malos tratos!”.

Ana Bella recuerda un detalle que di un vuelco a su vida postdenuncia: “Una mujer me pidió ayuda a través de Facebook, diciéndome que todo lo que yo contaba en los medios era lo mismo que estaba viviendo su prima, porque su prima era la novia de mi ex marido”. “Ese día me di cuenta de que hasta yo, la víctima que había sufrido los maltratos de ese hombre, hasta yo me había olvidado de que había una mujer en mi lugar. ¿No iba a olvidarse la sociedad?”.

Desde entonces, esta mujer ha dedicado su vida a romper la invisibilidad de las mujeres maltratadas, con decenas de premios de enorme importancia. Ella sigue a lo suyo: ayudando y rompiendo mitos, que hay 62 millones de mujeres que sufren la violencia de su pareja en toda Europa y que solo 14 de cada 100 piden ayuda.

Ha generado una Red de Supervivientes, que ayuda a otras mujeres y ha generado una confianza para “visibilizar a mujeres que nunca acuden a servicios sociales por su posición social, cultural, profesional o económica y que son maltratadas pero invisibles para los recursos: notarias, policías, cirujanas, directivas, presentadoras de televisión, a las que apoyamos para que rompan el silencio y vuelvan a ser felices”.

En Enero 2012 nace la Escuela Ana Bella para el Empoderamiento de la Mujer gracias al apoyo del Fondo Social Danone y de Momentum Task Force, que ha ofrecido formación y empleo a 2.300 mujeres supervivientes de violencia de género. La visión no es victimista, sino inspiradora: “Una mujer que ha superado la violencia es un valor positivo para el desarrollo económico y social de la empresa”. La muestra: nada de discriminación positiva por ser víctimas; trabajos de cara al público como embajadoras de la marca, “en lugar de trabajos invisibles que causan una doble victimización y exclusión social”. La Escuela Ana Bella ha sido premiada en Europa varias veces.

La Fundación Ana Bella es privada sin ánimo de lucro. Ofrecen su tiempo y empatía para acompañar a las mujeres, pero todo recurso económico es imprescindible, así que necesitan socios: “A veces es cuestión de un euro más para un billete de metro para acudir a una entrevista de trabajo, 30€ para llenar el coche de carburante con el que nuestras voluntarias acuden a rescatar a las mujeres de sus casas o acompañarlas a la policía y a los juicios, 350€ para que realicen una formación que las capacite para volver a trabajar o 600€ para la fianza del alquiler de un piso lejos del maltratador”.

DONATIVOS: MicroBank Caixa: ES40 0133 6895 0142 0000 0105

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