imprescindibles

Las personas que tienen más éxito que las de su entorno destacan porque un día eligieron elevar sus referencias. Elevar sus imprescindibles. Un día eligieron cambiar: convirtieron simples deberes en tareas imprescindibles. Y no les quedó otra alternativa que sacar su mejor versión: personal, profesional…

La necesidad
Se empieza por un debería-ganar-más-dinero, debería-ponerme-en-forma, debería-empezar-un-negocio. Pero… ¿cuántos toman medidas al respecto? La mayoría, con su mentalidad de “debería”, no continúa. Falla la necesidad. Tony Robbins recuerda en Emprendedor que, cuando él empezó su propio negocio, arrancaron otros también. Pero que los demás fueron abandonando, porque ya tenían trabajo, estaban cómodos. “Yo estaba fuera de la universidad. No tenía trabajo. Quería una vida de libertad y construir mis propios sueños. Mi vida dependía de eso”. Invirtió los ahorros en un programa de desarrollo personal y aquello cambió su vida. No fue de la noche a la mañana, como fantasean los perezosos. Fueron 4 años y 10 meses.

Un mal comienzo
Resulta que empezar en desventaja puede ayudar. Paradójicamente. Sí, carecer de otras opciones. Y asumir que el cambio es necesario. Ideales grandes hacen grandes logros. Y a la inversa. El cambio permanente es retador y requiere esfuerzo. Por lo demás, quienes consiguen lo que se proponen son como los demás: solo que han elevado sus estándares, sus referencias de calidad.

Listón por los suelos
Es cuestión de comprensión y conciencia. De darse cuenta de que llevas toda la vida con la misma improductividad, desgana, conformismo. Y puedes pasarte el resto de la vida sin afrontarlo: atascado, con el listón por los suelos. Robbins dice que el entorno ayuda o entorpece. La barrera empieza allí donde te educas o te deseducas. Con quiéen pasamos el mayor tiempo. Esos mejores enemigos y los peores amigos.

La rana que hierve
“Como no queremos ser objeto de burlas o hacer que se sientan mal, sucumbimos poco a poco a esos ideales en lugar de a algo mejor; bajamos gradualmente nuestros niveles para que coincidan con los suyos”. Se parece a la historia de la rana en agua caliente: si hierve de pronto, la rana salta y escapa; el problema viene cuando la temperatura va subiendo gradualmente y no te das ni cuenta: y estás muerto.

Mejora tu juego
Mira atentamente a quienes te rodean. Si juegas contra alguien a quien siempre ganas, tu estándar bajará, aunque solo sea por pura confianza. Cuando juegas contra alguien que es mucho mejor que tú, no tienes más remedio que mejorar tu juego. Entonces empieza a cambiar tu vida. La mayoría de opciones se toma muy pronto. Pero puedes tomar otras, con independencia de tu edad actual.

Más de lo que crees
Puedes seguir siendo uno de tantos o romper límites. Somos más adaptativos de lo que pensamos. Incluso cuando se trata de cosas que creemos imposibles porque nunca las hemos hecho antes, o porque difieren de cómo las hemos hecho durante toda nuestra existencia. “Eres mucho más de lo que ya piensas”, recalca Tony Robbins.

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