Joker y la serenidad

Buscar dinero, reconocimiento, ayudar, marcar un camino… todo eso está muy bien. Pero es nada en comparación con una vida serena: verdadera, fuera de la tempestad. Hace falta que la vida nos ponga en el alambre para ver cómo andamos de serenidad. Y es una maravilla encontrarte con una persona en calma cuando, a tus ojos, todo parece que se hunde: una enfermedad grave, la crisis siempre la crisis, una decepción amorosa…




Sin embargo, la intensidad de salón está de moda. Quizás por eso triunfa el cine de superhéroes en la cartelera, bueno y porque nos divierte. Joker mismamente se ha llevado el premio a la mejor película en Venecia, el domingo. Hoy mandamos a la trituradora de Vértigo al temperamento explosivo, que envenena, que arruina y que se carga lo dulce y lo bello de la vida.

La frase de hoy es de traca: Soy como soy. Anónima y de cada uno de nosotros alguna vez. Maldito temperamento.

Y, ahora, la pregunta: ¿Cómo os domináis a vosotros mismos?

Envía un comentario