la responsabilidad en el comercio

Cada vez los ayuntamientos son más activos a la hora de pedir a los comercios que cumplan con la contratación, y mantenimiento, de un seguro de Responsabilidad Civil (RC), este engorro añadido a la cantidad de documentación, impuestos, tasas, etc… que se exigen a la hora de arrancar un negocio es la garantía más importante para el consumidor que puede ofrecer el pequeño comercio.

Con este requisito los comercios se garantizan, si está hecho adecuadamente, que cualquier daño que se le produzca por su culpa a uno de sus clientes, o visitantes del establecimiento, obtendrá la reparación económica adecuada, y que por alta que sea la indemnización debida no dependerá de la solvencia de la pequeña empresa, sino que será una aseguradora la que cumpla por el comercio.

La cantidad de circunstancias a las que tienen que hacerse frente estos seguros dependen de las características del comercio, sirva como ejemplo los daños producidos por una intoxicación provocada por cualquier puesto de un mercado, o de un negocio de hostelería, un pequeño incendio que causa daños al local donde está arrendado, o al resto de vecinos, un tropiezo de un cliente o proveedor en el local o un resbalón del suelo mojado… Las posibilidades son casi infinitas y es muy importante que la póliza del seguro esté absolutamente coordinada con la actividad que se realiza.

Ángel del Amo,
mediador de seguros

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