Las extravagancias de la suerte… en Nochevieja

 

 

 

 

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Hasta los más reacios a la tradición durante el año se relajan en la Nochevieja y brindan, besan visitan, toman uvas… vamos con algunas tradiciones españolas y de cualquier parte.

LAS 12 UVAS: Es la estrella de las tradiciones de la recta final del año: tomar 12 uvas a las 12 de la noche del 31 de diciembre para festejar la llegada del año nuevo. Cuentan los estudiosos de estas cuestiones que las uvas empezaron a tomarse de esta manera en 1909, en la zona de Alicante, aprovechando un excedente de la cosecha de uva. 12 uvas por 12 meses, por las 12 de la noche y porque es un número que augura lo mejor.

BESOS DE MEDIANOCHE: En los Estados Unidos de América la tradición más arraigada es el beso de medianoche. Los norteamericanos creen que quien prescinda del beso de la última medianoche sufrirá días de soledad en el nuevo año. Las estadísticas dicen que el 90 por ciento confía cada Nochevieja en cumplir la tradición.

LENTEJAS DE PROSPERIDAD: Las legumbres se apuntan a la noche última del año por dinero y prosperidad, no por hierro. La tradición llega desde Italia y en España va prendiendo con lentitud. Cuantas más lentejas se cenan, más dinero se ganará en el año siguiente. La tradición dice que los romanos regalaban lentejas a primeros de cada año con el deseo de que se convirtieran en monedas de oro con los meses. Funcione o no con el oro, la tradición es sana… y férrea.

PLATOS ROTOS: Los daneses reciben el año nuevo rompiendo platos. En tiempos, la gente estampaba la vajilla contra la puerta de sus seres queridos. A más cariño, más estruendo en la puerta. A los daneses les va el movimiento: otro ritual suyo consiste en saltar desde lo alto de la silla a las 12 en punto de la última noche del año.

LUNARES DE RIQUEZA: En Filipinas la suerte de la última medianoche va vestida de lunares. Porque los círculos representan a monedas y por tanto a riqueza. Lunares de buena suerte. En vestidos, camisas, faldas o al menos en el pañuelo de la americana. Y con unas monedas que se harán sonar cuando den las campanadas.

VISITADORES INSTANTANEOS: Los británicos tienen una costumbre que consiste en visitar a familiares y amigos nada más sonar las 12 en el reloj. La persona que llegue antes a la casa de otros será la portadora de la buena suerte. El visitador instantáneo debe llevar algún obsequio, desde pan a carbón o dinero, para que la familia receptora se asegure que no va a carecer de sustento durante el año.

108 CAMPANADAS: En Japón despiden el año con una tradición campanera mediomaratoniana: 108 veces suenan las campanas en los templos budistas: una por cada pecado que el ser humano tiene en la mente por defecto: la ira, la envidia… En cuestión gastro, le dan a los toshikoshi-soba, o sea unos fideos largos que aluden a la longitud de la fortuna esperada de cada familia.

OTROS RITUALES: Los libros de todo hablan de intercambio de prendas con la pareja para mantener una relación estrecha en el nuevo año; prender velas para atraer bendiciones: amarillas de prosperidad, rojas de amor, blancas de espiritualidad, verdes de salud y naranjas de sabiduría e inteligencia; limpiar la casa y ordenar como símbolo de echar fuera las vibraciones negativas y deshacerse de lo inservible; quemar un papel o un muñeco de trapos viejos con todo lo que quieres eliminar del año viejo; poner un anillo de oro en la copa de champán o cava al brindar, para tener un año más próspero, lo mismo que poner un billete en cada zapato de esa noche, o poner espigas de trigo o el mejor mantel, copas y vajilla, o comer un pescado cocinado con escamas, o el dorado en la mesa… Si lo que deseas es viajar, prepara algo de ropa en una maleta y ponla en la puerta de la casa, por fuera.

 

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