Las opiniones se cambian o se pudren

Marchando una de carnaza para nuestra trituradora vertiginosa: hoooy hacemos papilla… al empecinamiento y a sus practicantes. A quienes piensan que cambiar de opinión es un demérito y en consecuencia conservan sus opiniones de siempre, como ese amuleto fallido en el que ya no crees pero que conservas por si acaso.




Listos para la trituradora quienes se empecinan en que ordenar es liderar, quienes se empecinan en que el delito es exclusivo de la política, y quienes se empecinan en que las tradiciones mandan. A la trituradora quienes te preguntan ¿todo bien? y no quieren saber qué tal te ha ido. Por cierto, las opiniones se cambian o se pudren. Se cambian por otras mejores, claro. Y las convicciones, también.

La frase del día es de Julio Cortázar. Tiene que ver con el cambio, la valentía y el primer paso. Dice así: “Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo”. Vamos: No hay miedo que valga. Todo está perdido.

Y la pregunta: ¿En qué has cambiado últimamente de opinión?

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