Mili Quiroga voluntaria de la AECC

mili-r

“El voluntariado me ha cambiado la vida”

Mili Quiroga tenía un sueño: dedicarse al voluntariado por entero. Era de tal intensidad el deseo que pidió la jubilación anticipada del colegio en que trabajaba como secretaria y se puso a cumplirlo toda su fuerza. Y lo consiguió, claro: lleva tres años y medio haciendo voluntariado en el Hospital Universitario Rey Juan Carlos con la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Mili acompaña a pacientes con cáncer y a sus familiares, les da apoyo emocional, los anima y entretiene en lo que puede, suple al cuidador habitual del paciente cuando hace falta y se ofrece para hacer cualquier gestión.
Mili es “feliz” con lo que hace. Lo entrecomillo porque es el adjetivo que ella usa y recalca. “Feliz”. Va cada semana al hospital. Con un compañero hacen una ruta: radioterapia, quimioterapia, planta. “Nunca tengo prisa por volver a casa, y sí la tengo por llegar al hospital, porque me siento muy bien allí”. Mili dice que ella solo les da su tiempo y que los enfermos comparten con ella su vida, a veces en peligro. “Aprendo muchísimo de ellos, a afrontar el dolor, a asumir que es algo que nos puede llegar tarde o temprano”.
La voluntaria relata que “haciendo el bien se es muy feliz”. “El voluntariado es lo mejor que me ha pasado en la vida y hace falta en la sociedad”. Que es decir mucho en quien había vivido 60 años y ya tenía la vida resuelta y sin sobresaltos. “Soy soltera, vivo sola en la casa de mis padres… y con el voluntariado siento que lo que hago merece la pena”. Mili cuenta que con los pacientes ha aprendido a amar la vida de otra manera. “Los pacientes aprenden a disfrutar del día a día, a valorar las cosas pequeñas”. Y lo transmiten. La aceptación se produce con mayor naturalidad en el caso de los veteranos de la vida, que ya tienen nietos. “Pero, cuando te encuentras con alguien que está empezando a vivir y que en el momento más feliz de su vida recibe ese batacazo…”, la aceptación es más complicada. Mili ofrece su sonrisa, su conversación, su disposición para lo que haga falta y su discreción.
En ocasiones, de una semana para otra, uno de sus pacientes deja de estar en su ruta y ella hace como si lo supiera de viaje, feliz, disfrutando. “Es duro pero nos forman muy bien en la AECC para hacer nuestra tarea”. Le pregunto por su primera visita y se acuerda: era un señor de muy buen humor; me gastaba muchas bromas y su esposa también era un encanto. A mi compañero y a mí nos gustaba ir a verlo, disfrutábamos de su conversación…”. Falleció hace un tiempo.

Da más sentido a tu vida
España celebra el 19 de octubre el Día del Cáncer de Mama. La AECC de Móstoles ha elegido la víspera, el día 18, a las 10 de la mañana, para realizar una marcha desde la plaza del Pradillo de la ciudad. Aprovechamos para decir que se necesitan voluntarios hospitalarios: gente con compromiso y calidad humana. Los que ya ejercen de voluntarios son la evidencia de que hacer algo por los demás da más sentido a la vida: te sientes valioso y es una oportunidad de devolver a la sociedad lo bien que te ha tratado la vida. “Conocerás buenas personas, formarás parte de un grupo, tendrás una experiencia nueva y pondrás tus capacidades a disposición de los demás”, resumen desde la AECC de Móstoles
C/ San Antonio, 2. Tel. 91 6145151

Acerca del autor de la noticia

RevistaVértigo

RevistaVértigo

Contar historias
Vértigo es un sueño puesto en acción. Es una obsesión por lo importante; ya sabes: si te han disparado una flecha, pide ayuda urgente, no te preocupes por conocer el color del arco...
Vértigo va a contar historias. En papel y por supuesto aquí, en internet. Con sencillez, con rigor, y con tu participación, lector. Vértigo quiere ser una revista ajena a la actualidad local: ni los sucesos, ni la política son nuestra referencia. Somos una publicación que mira al mundo. Somos humildes, imperfectos y empezamos en Móstoles y Arroyomolinos. Ah, y queremos crecer.

Envía un comentario