Mis locos favoritos: “Todos los problemas cotidianos desaparecen cuando me expongo al frío extremo”

Wim Hof, “el hombre de hielo”, ha subido el Everest con zapatos y pantalones cortos, incluida la zona de la muerte. Ha corrido una maratón (solo) en Finlandia por encima del Círculo Polar Ártico también en pantalón corto, a 20 grados bajo cero. Y otra maratón en el desierto de Namibia sin agua. Y su mejor marca de resistencia bañándose en hielo se acerca a las dos horas. Tiene un método patentado de resistencia a circunstancias extremas. Frío, respiración y compromiso. “¡Respira, es gratis!”, para empezar. Dicen que el método empezó cuando se quedó viudo con 4 hijos. Quiso demostrar que la voluntad humana puede con todo…

Hof dice que el frío es purificante, una fuerza que limpia. “Todos los problemas que tengo en la vida cotidiana desaparecen cuando me expongo al frío extremo”. Su resistencia al frío es tan elevada que una vez se le congeló la retina al nadar en un lago bajo placas de hielo. Yo hago ducha fría y la sensación de control es extraordinaria, sobre todo cuando en vez de gritar dices: “¡Que buena!”.

El método de Hof busca el bienestar y la salud. Él y sus instructores han demostrado, científicamente, que pueden controlar a voluntad el sistema nervioso autónomo y la respuesta del organismo. En tres frentes: terapia con frío, respiración y compromiso. El frío sirve para que acumules tejido adiposo marrón, pierdas grasa, fortifiques el sistema inmune, equilibres los niveles hormonales, mejores la calidad del sueño y produzcas endorfinas, que mejoran el estado de ánimo.

Sobre la respiración, dice que es la gran desconocida. Su lema es “respira, es gratis”, y él lo practica de forma consciente, hasta aumentar los niveles de oxígeno en sangre, lo que proporciona más energía, rebaja el estrés y aumenta la respuesta inmune a los agentes patógenos. Y, por último, el compromiso. Paciencia y dedicación para dominarlos por completo.

Para empezar, basta una ducha fría. Es un principio para recuperar el poder interior, en lugar de ser tan comodones con la calefacción y las capas de ropa.

En Holanda, en 2011, los médicos administraron a Hof una bacteria que hace que el sistema inmunologico reaccione produciendo síntomas de gripe, con fiebre, dolor de cabeza o escalofríos. Con sus técnicas de respiración, Hof aumentó la presencia de la hormona del estrés, con la actividad del sistema nervioso autónomo, que suprime la repuesta del sistema inmune. Resultado: la bacteria no produjo ningún síntoma en el hombre de hielo. El experimento se hizo años después con 12 voluntarios entrenados por Hof: todos demostraron la misma capacidad.

Envía un comentario