Móstoles aprueba su presupuesto municipal: ¿Frágil, sólido o “antifrágil”?

Cuando envías unas copas de cristal por paquetería, lo normal es plantar un “Frágil” en el envase. Es un aviso de “maneja-con-cuidado” para los transportistas.

¿Qué es lo contrario de frágil? Lo común es responder: “sólido”, “resistente”, “robusto” y así. En suma, algo que no se rompe. Y lo normal, si mandamos un paquete con algo que no se rompe, es no poner nada.

Sin embargo, el opuesto exacto a frágil en un paquete debería ser: “Maneja-con-descuido” o un “Trata sin cuidado”. Su contenido sería mejor que irrompible: el contenido mejoraría con las sacudidas y los golpes.

Es a lo que Nassim Taleb llama “antifrágil”, una fragilidad inversa. Y resulta que no tenemos una palabra para nombrar a esa parte tan interesante de la vida, la que mejora cuando la fatalidad aprieta, cuando la incertidumbre acogota, cuando sucede lo inesperado…

El Ayuntamiento de Móstoles es ¿frágil, sólido o antifrágil?

O sea:
¿Se rompe cuando durante la rutina, cuando estás aparentemente tranquilo y sucede algo?
¿Resiste los golpes, los embates?
¿O mejora con lo inesperado?

Lo explico con tres metáforas muy breves, vía Taleb: La espada de Damocles, el ave fénix y la hidra.

La espada

Damocles era el típico adulador de la corte. El tirano Dionisio II le concedió un lujo con trampa: podría disfrutar de los mejores manjares del mundo con una condición: lo haría con una espada sobre su cabeza, una espada sujeta solo por la cola de un caballo. Yo ni monto ni ando tocando el pelazo a los caballos, pero entiendo que el pelo de un caballo termina rompiéndose con la tensión acumulada. Y el resultado suele ser una escena de sangre, gritos y el 062 de la antigüedad. O sea lo frágil.

Las cenizas

El ave fénix es ese que renace de sus cenizas. Muchas ciudades han sufrido la destrucción varias veces y siempre vuelven a emerger. Pero nunca mejor que antes: quizás con añadidos superficiales, pero casi siempre con vicios antiguos. Es decir, lo sólido.

Las cabezas

Y lo antifrágil sería la hidra de la mitología griega: la del lago de Lerna era un ser con forma de serpiente y muchas cabezas. Lo mejor es que cuando le cortaban una de las cabezas, del apéndice salían dos cabezas nuevas. El daño le iba bien, para entendernos.

Móstoles ha aprobado hoy el presupuesto para el año de la covid-19, un año de incertidumbre en tromba. Han votado a favor los dos partidos en el Gobierno: PSOE y Podemos. Y de la Oposición, Más Madrid – Ganar Móstoles y un concejal escindido de Ciudadanos. Han votado en contra el resto: PP, Vox y Cs.

¿Será un presupuesto antifrágil, un presupuesto que garantice al Ayuntamiento mejorar con la incertidumbre, con los errores, con lo inesperado?

Crecimiento postraumático

Hay un fenómeno del que se habla poco: el crecimiento postraumático. Tiene menos morbo que el estrés postraumático, pero es extraordinario: es la idea de que un suceso te hace superarte: sea el coronavirus, una formación política que te pone condiciones para darte la mayoría que necesitas o lo que venga…

Dicen los innovadores que lo que les impulsa es el exceso de energía que se libera al sobrerreaccionar a un contratiempo…

Antifrágil, o sea.

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