Móstoles y los puntos ciegos de la política

Cada cual ve las cosas a su manera. Y piensa que el suyo es el único modo de verlas. Y en ese error florecen los puntos ciegos: esos asuntos en los que no vemos con la claridad necesaria para tomar buenas decisiones. En Móstoles, por ejemplo, a pocos días del pleno de reprobación de la alcaldesa, Noelia Posse (PSOE), el lunes, se ven los puntos ciegos de cada tendencia.

Quienes querrían ver a los políticos directamente colgados en la plaza pública piensan que reprobación es lapidación y, en consecuencia, se pasan el día fusilando en las redes al pimpampún del momento, ahora Noelia Posse: da igual que pida perdón, los ametralladores no cesan, los mismos tipos que en su vida privada probablemente pedirán comprensión para sí mismos y para los suyos y para sus cosas (desconocen la ley de la correspondencia…).

Los informadores, desde nuestra atalaya cada día más frágil, pensamos que por nuestra sangre circula objetividad y que lo que vemos es sentencia suprema: vale, la alcaldesa ha pedido perdón, sí… pero es que es la primera vez en la Historia que un cargo público coloca en buenos puestos a familiares y amigos. Inaudito… Y vemos a presentadoras televisivas desilusionarse porque la aludida no dimite en directo, o no llora, ni se desmaya. Informadores que nos olvidamos de aclarar lo suficiente que reprobar es simplemente desaprobar una gestión pública y que no supone destitución y, en esos equívocos, mi madre, que vive en Getafe y le importa un bledo Móstoles, supone que la alcaldesa ya ha dimitido o que la echarán el lunes.

Será elocuente, de todos modos, ver qué hace algún concejal socialista que gobierna con Posse, en el pleno de reprobación. El PP ha pedido al secretario general del PSOE de Móstoles -y teniente de alcalde- que haga algo con respecto a la alcaldesa. Punto ciego de los concejales populares que han pedido tal cosa: piensan que las cosas se cambian solas, o que las cambian otros. Mientras por su derecha Vox va con el pensamiento de que Móstoles tiene lo que merece, cuanto peor mejor. Y por su izquierda Ciudadanos lleva la iniciativa desde el inicio, con un punto ciego evidente: piensan que las ocurrencias dan votos, y hasta se han fabricado un enchufe rojo gigantesco que gusta mucho a los niños, que no votan; lo cree hasta Inés Arrimadas, que vino el domingo por si el 10 N; las ocurrencias dan segundos en la tele, que no es poco.

Y quedan Ganar Mostoles y Podemos. Punto ciego de Ganar Móstoles: saldar la cuestión Posse pensando en su parroquia más dogmática: con la alcaldesa ni a la vuelta de la esquina. Efecto: se han salido del Gobierno local sin matices. ¿Y Podemos? Han actuado pensando en que si algo es legal se puede hacer, sin consecuencias: así que se han quedado en el Gobierno, con matices. Lo de la legalidad y las consecuencias debió de pensarlo también al alcaldesa, cuando hizo los nombramientos que le han llevado a esta situación crítica, pero es válido hasta que se empeñan en las consecuencias la tele y tu partido. Tiene Posse un forma de pensar que la va a servir esta vez para seguir en la Alcaldía: quien resiste gana. Pero es un punto ciego; ella ya lo ha visto, porque resistir sirve pero produce daños colaterales, personales incluso, y esos son los más dolorosos.

Por cierto, los puntos ciegos se resuelven: por ejemplo pensando en que quizás la solución de cada uno de nosotros no es “la” solución, que quizás haya otras formas de ver las cosas, o que conviene informarse antes de tomar determinadas decisión, aunque la información que recibamos no case con lo que creemos.

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