No esperes

Si hubiera hecho solo aquello para lo que estaba cualificado aún seguiría limpiando mesas en un bareto. Los aficionados construyen el Arca y los profesionales… ¡el Titanic!, y todos sabemos como acabó la historia. Lo cuenta un podcastero de éxito, Dan Carlin. “No hay que tener miedo de hacer algo para lo que aún no tengas cualificación”. Es una defensa del espíritu del principiante que tanto nos gusta en Vértigo y en nuestra inminente Factoría de Cambios. Que quede constancia.

Más: hoy mandamos a la trituradora de Vértigo una tipología humana: quienes ya sabían lo que iba a pasar. Así en pasado. Cuando ocurre algo, ellos sueltan aquello de: Ya os lo dije… Se les olvida decir que se guardaron el descubrimiento para sí mismos y no lo contaron hasta el día siguiente de la crisis, del sopetón, sí, que esperaron al día siguiente del ya-no-te-quiero, del se-acabó.

Y una pregunta por si te sirve: ¿Qué has dejado de hacer en tu vida por no sentirte cualificado?

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