No lo tires por el váter, aunque nadie te vea

Por las cloacas de las grandes ciudades, aparte de espías y de comisarios que se han confundido de bando, circulan elementos que nunca debieron caer por el váter. Preservativos, pañales, toallitas húmedas, ¡peces!, ¡hámsters! y hasta extremidades humanas, dedos sobre todo, de zonas de ajustes de cuentas, supongo. Al hilo del reciente Día Mundial del Retrete (¡quién dice retrete en el 2019!), hacemos recuento de lo que no debes tirar por el váter, aunque nadie te vea. ¿Has oído hablar de esos “bloques de hielo azul” que algunos han visto caer del cielo?

Las toallitas húmedas son el peor enemigo del alcantarillado, por los atascazos que generan. Su tratamiento y eliminación en Europa provoca un gasto de más de 500 millones de euros cada año. Otros clásicos: los tampones y las compresas: no-se-deshacen, y se compinchan hasta el atasco con bastoncillos para los oídos, algodones desmaquillantes y pañales.

El váter no es lugar tampoco para las colillas de tabaco, ni para los preservativos, que flotarán mucho tiempo en las aguas negras. ¿El aceite? Un solo litro contamina hasta 1.000 de agua y como a las depuradoras les cuesta separarlo, suele tragárselo el medio ambiente.

Hay quien arroja medicamentos, que son nocivos, especialmente cuando terminan en sistemas de irrigación o en depósitos de agua potable. Es mejor reciclarlos en la farmacia o tirarlos al cubo de la basura.

En dañinos, destacan las tiritas y el hilo dental; no son biodegradables, así que están mejor en la papelera. Lo mismo que los residuos orgánicos, ese puré que sobra o la sopa de anteayer, que exige un trabajo extra de depuración del agua.

Ciudades del sur de Madrid como Móstoles se unieron al Día Mundial del Retrete, con un lema simpático: “No alimentes al monstruo de las cloacas”. Especialmente en avión, porque los depósitos de aguas negras a veces se estropean y van al cielo… ¿Has oído hablar de esos “bloques de hielo azul” que algunos han visto caer del cielo? No los toques, el líquido que descompone los detritos en los aviones es ¡azul!

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