¿Por qué unos hechos se cuentan y otros no?

Hoy mucha gente se habrá acercado a los contenedores de siempre con más precauciones que nunca: por la muerte ayer de un hombre al quedarse atrapado. Como hay muchas noticias sobre el cambio climático, tendrás la impresión de que los riesgos son mucho mayores esta semana que la pasada. Y, si te cuentan tres historias seguidas de pederastia, empezarás a temer por tus niños. Lo llaman sesgo de disponibilidad, y es una distorsión en el modo de percibir los hechos. ¿Entiendes ahora por qué unos hechos se cuentan repetidamente y otros se ponen en el rincón? Que no te confundan.

Si además de hacer una lista de Lo-más-leído, hiciéramos una de Lo-menos-leído en los medios de ¿comunicación?, nos llevaríamos sorpresas: de lo que no se habla no siempre es lo menos importante. Voy a llevarlo a un terreno más personal: si te piden seis ejemplos de situaciones en que te sientes seguro de ti mismo, es probable que las cuatro primeras se te ocurran con facilidad y que llegues a los seis con poco esfuerzo. Pero ¿y si te piden 12? Pues te costará mucho más encontrarlos, y lo sorprendente es que ¡te sentirás menos seguro! que antes.

Si buscas muchos ejemplos de momentos en que has sido feliz pensarás que eres menos feliz que si te piden un solo momento de felicidad. Si te piden formas de evitar un robo, paradójicamente aunque las encuentres te sentirás menos confiado en que el suceso pueda evitarse. Incluso si tienes muchos éxitos seguidos, tendrás la sensación de que el fracaso está a punto, de que la racha se va a romper seguro (el concepto de racha, esa otra cuestión a pensar con sensatez).

Si dos trenes chocan, tú elegirás con muchas probabilidad otro medio de transporte, por mucho que digan las estadísticas.

Y ¿cómo se aprovechan los distintos poderes, los visibles y los no tanto? Pues manejando situaciones en las que las personas nos vamos a dejar “llevar por la corriente”. Si estás de buen humor, te dejas llevar. Si eres principiante de algo, te dejas llevar. Si le das mucha importancia a la intuición, te dejarás llevar… Y lo mismo cuando algo que te dicen te hace sentirse poderoso: te dejaras llevar por la corriente.

Atento: juzgamos la frecuencia de las cosas por la facilidad con que nos vienen ejemplos a la mente. Que no te confundan.

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