Prueba y error

box-1609657_1920

Jack Johnson soñaba con ser campeón de boxeo. Era tan pobre que no podía pagarse un entrenador ni un gimnasio. A los 18 años emprendió una preparación retadora: se apuntaba a cada pelea, sin importarle el contrincante. Recibió grandes palizas, al principio. Y aprendió a ser evasivo, porque le interesaba prolongar los combates y aprender. Estamos a finales del siglo XIX y principios del XX y las peleas en el cuadrilátero llegaban a los 20 asaltos. Johnson estudiaba con detalle a cada oponente ¡durante la pelea! Veía que algunos se movían con patrones conocidos y que otros cantaban los puñetazos. Con solo ver su mirada y el lenguaje corporal los podía clasificar. Johnson provocaba a algunos para ver sus reacciones; a otros los adormecía. Y así durante 15 o 20 combates al año. Llegó un tiempo en que podía noquear a sus contrincantes pero aguantaba los golpes para aprender más y más. En torno al ring el público se burlaba. Sobre todo el público blanco, que lo llamaba cobarde. Pero él aprendió tanto que muchos contrincantes le confesaron después que sentían como si les leyera la mente, que siempre iba un paso adelante. Por este camino empedrado y peligroso, Jack Johnson llegó a ser campeón mundial de los pesos pesados, y el mejor boxeador de su época. Con frecuencia nos conformamos con un aprendizaje que se basa en libros, en hacer lo que otros nos dicen y, como mucho, en practicar sin riesgo. Frente a este concepto miedosillo de aprendizaje con red, está el que se basa en la experimentación, en la prueba y el error. Seguro que te vas a llevar algunos golpes, muchos incluso, pero funciona, se acerca más a la realidad. Ensaya lo que quieres, deja que lo vean los demás y tendrás una sensación física de tus tropiezos y de tus éxitos. Robert Greene dice que es la senda para desarrollar esa intuición que es el punto más alto de la maestría. Te deseo que 2017 te depare mucho aprendizaje aunque por el camino te lleves algunas bofetadas.

Daniel Martín,
Coach y editor de Vértigo

Acerca del autor de la noticia

RevistaVértigo

RevistaVértigo

Contar historias
Vértigo es un sueño puesto en acción. Es una obsesión por lo importante; ya sabes: si te han disparado una flecha, pide ayuda urgente, no te preocupes por conocer el color del arco...
Vértigo va a contar historias. En papel y por supuesto aquí, en internet. Con sencillez, con rigor, y con tu participación, lector. Vértigo quiere ser una revista ajena a la actualidad local: ni los sucesos, ni la política son nuestra referencia. Somos una publicación que mira al mundo. Somos humildes, imperfectos y empezamos en Móstoles y Arroyomolinos. Ah, y queremos crecer.

Envía un comentario