Que no te cuenten cuentos: Una mujer no es la peor enemiga de otra mujer

Es posible una solidaridad entre mujeres, confianza, apoyo mutuo. “No se trata de que seamos amigas ni de que pensemos igual ni de que nos caigamos bien”. La sororidad, que así se llama el concepto, va de mujeres que se ayudan, de punta a punta del mundo, para cambiar algunas reglas del juego. Soy hombre y no tengo miedo: las mujeres cuando se juntan no lo hacen para encubrir el secuestro de los hijos ni para apalear hombres maravillosos. Esas son malas personas, da igual el género.

Me ha gustado escuchar a Marlene Molero en una charla TED hablando de los cuentos que nos han contado siempre a hombres y mujeres: “Una mujer es la peor enemiga de otra mujer”. “Las mujeres son las peores machistas, como si hubiera una especie de ranking”. “O el cuento de Blancanieves, esa mujer que quiere matar a otra para ser la más bella y quedarse con el príncipe azul”.

En Getafe, en noviembre, empezaron a repartir pulseras para visibilizar la sororidad. Es una manera de mostrar que eres mujer y estás ahí si otra mujer está en apuros, “si se encuentra en una situación difícil, de acoso o miedo en la calle”. Las personas que lleven puesta la pulsera se comprometen a ayudar a cualquier vecina que lo necesite.

La alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, explicó que la pulsera es un “símbolo” y un paso “a la acción”. “Damos el mensaje claro a las mujeres del municipio de que no están solas, que entre todas nos apoyamos y contamos con el apoyo también de hombres implicados en conseguir una sociedad igualitaria”. Sororidad es “que cuando volvemos a casa solas podamos colocar la pulsera visible para que nos reconozcamos y nos acompañemos”.

Vuelvo a Molero en su charla TED: “Estamos cansadas de que nos despidan porque estamos embarazadas o que nos pregunten en una entrevista de trabajo si pensamos tener hijos o casarnos…”. Hay mucho que cambiar.

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