¿Qué tipo de trabajo quieren ejercer los adolescentes de hoy cuando tengan 30 años?

Que no te confunda ver a un adolescente de hoy en plan siamés con sus artefactos tecnológicos: en realidad la mayoría quiere trabajar en algo parecido a los adolescentes de hace 40 años. Ellos: policía, ingeniero, médico generalista, gerente comercial y de administración, mecánico de automóviles, profesional de las Fuerzas Armadas… Ellas: médico especialista, abogada, profesora, enfermera, médico generalista, psicóloga… Por este orden. Eso le han dicho a la OCDE, para el informe PISA 2018.

Ellas: policía, veterinaria y gerente de política y planificación, que debe de ser una opción que han dado en la lista los de la OCDE, porque también aparece en las elecciones de ellos: gerente de política y planificación, abogado y profesor.

Los adolescentes españoles de 15 y 16 años son menos competentes en Matemáticas y en Ciencias que en el informe anterior. Pero atención a la comprensión lectora: aunque no han dado los resultados de momento, por “anomalías”, ya avisan de que hoy los estudiantes no leen ni por placer ni en profundidad, que prefieren lectura superficial y “práctica”. Señalan los de la OCDE a “la creciente influencia y el desarrollo vertiginoso de las tecnologías de la información y la comunicación”. Y la consecuencia: “Sobreinformación, fake news y ambigüedad” que confunden a nuestros adolescentes.

Como midan la competencia lectora de los padres y abuelos jóvenes, la cosa va a estar mal, muy mal: “Es la capacidad de comprender, emplear, valorar, reflexionar e interesarse por los textos escritos, para alcanzar unos objetivos, desarrollar un conocimiento potencial propio y participar en la sociedad”. O sea, la vida, pero un párrafo así es raro que se lea.

Lo voy a separar, porque me parece que hablar del ciudadano de cualquier siglo, de la libertad y del criterio:

Alguien capaz de

-comprender

-emplear

-valorar

-reflexionar

-e interesarse por los textos escritos.

¿Para qué?

-para alcanzar unos objetivos

-desarrollar un conocimiento potencial propio

-y participar en la sociedad.

En los veranos de mi adolescencia yo leía a Verne y Conrad (tengo 50 otoños). Ahora mi hijo de 10 lo más que lee es libros del tipo Diario de un Aldeano Ultrapringao, del “universo Minecraft” y otras basuras que le regalan. Y el de 19 ve series en lugar de cine. Estudia Derecho. Piensa en la “economía del compartir” para el ocio, no para su futuro laboral. En fin…

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