Recuerdos al volante

Somos cuentacuentos y escuchacuentos. A los humanos nos gustan las historias. Estamos acostumbrados a escucharlas desde críos. Y a contarlas. En esta sección invitamos a los lectores a hacer memoria de peripecias ocurridas a bordo del vehículo. De aquel Peugeot 205 que terminó de figurante explosivo de una película de acción de bajo presupuesto, hasta el Ópel que salía en todas las fotos familiares como uno más del clan, en el centro, que le faltaba llevar el capó abierto como la pechera de la camisa.eleganciaEnviadnos testimonio gráfico, si hubiere: aquella bandeja con ganchillo y perro de cuello articulado; los primeros cinturones de seguridad, que sí, que los más jóvenes quizás no sepan que hubo un tiempo en que incluso los críos viajaban en el asiento de atrás sueltos, casi flotantes.
Coleccionistas del motor, sois bienvenidos también. Relatadnos vuestros avatares hasta conseguir el vehículo deseado o cómo habéis conservado el Seiscientos del abuelo, como el primer día.
Vendedores, mecánicos, chapistas… esperamos vuestras historias. Desempolvemos el álbum familiar y que salga a la luz el parque móvil sentimental de la ciudad, cueste lo que cueste y caiga quien caiga…


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