Setas y su recogida

1 Necesitamos cesta de mimbre y navaja. Corta la seta por el pie sin dañarla.

2 Se hará una primera limpieza en el propio monte, quitando tierra, hojas o posibles hierbas.

3 Jamás cojamos setas que no sepamos al 100% que son comestibles.

4 Lo ideal es limpiarlas según se llegue a casa y, dependiendo del tipo de seta, se pondrá mayor o menor cuidado, ayudándonos de un cepillo o un trapo mojado. En cualquier caso, si se trata de setas que han estado enterradas, no tendremos más remedio que lavarlas debajo del grifo con abundante agua fría.

5 La conservación varía mucho según la calidad de la seta. Cuanto más sana y joven sea la seta, más tiempo durará en óptimas condiciones. La mejor forma es guardarlas en la nevera en un trapo húmedo o bien congelarlas metiéndolas en bolsas herméticas.

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