“Traemos frutas de todo el mundo para que cada cliente tenga un trocito de su país y no las añore”

Ulises González,
comerciante alimentación latina

“Traemos frutas de todo el mundo para que cada cliente tenga un trocito de su país y no las añore”

 

A los 8 años de edad Ulises González ya ayudaba a su padre en el Mercado de Goya (Móstoles) haciendo ramitos de perejil que regalaba a las clientas de su frutería. Y les ofrecía cajas del mejor fresón, con oficio y ternura. “¡Qué majo!, me decían”, recuerda. Ulises estudió Administración y Gestión de Empresas y se formó como electricista, pero la vida lo encaminó a aquel oficio tempranero. En el negocio familiar un día introdujeron frutas del mundo y tuvo buena aceptación. “Traíamos y traemos frutas de todo el mundo para que cada cliente tenga un trocito de su país y no las añore”. Productos de Latinoamérica, “como el cilantro, la papaya, el mango o el kiwi cuando se vendía por unidades y se consumía solo en Navidad”. Fue un éxito, abrieron tienda específica de frutas tropicales y preparados de ensaladas y verduras, donde Ulises llevaba toda la gama de productos latinos; y con el tiempo la tienda se trasladó para poder ampliar el horario, y adaptarlo al de su público principal, que volvía de trabajar justo cuando la Galería Goya cerraba.

Así nació Alimentación Latina Ulises González, ya fuera de la galería, frente a la estación de Renfe Central en Móstoles, un lugar muy concurrido. Hoy todos los migrantes latinoamericanos en la Comunidad de Madrid -y alrededores- conocen “la tienda latina de Ulises”, que abre los 365 días del año de las 9 de la mañana a las 10 de la noche. “Al principio vendíamos frutas tropicales para hacer tratamientos de salud: papaya para el estómago; tamarillo para eliminar la grasa del abdomen; los physalis para que los diabéticos bajen la glucosa en sangre…”.
“Catador oficial”
Ulises generó relaciones sólidas con los proveedores de productos latinos, y en la actualidad es “el catador oficial” (sonríe) de lo nuevo que llega a Mercamadrid, cada mañana de madrugada. Se acuerda de aquella primera caja de plátano macho que llegó a España; “la compramos nosotros”. Y la gama enorme de productos que tiene hoy, con la que provee a la Escuela de Hostelería Simone Ortega, por ejemplo, y al resto de clientela de pedidos habituales.

En 2016 recibió el Premio Ciudad de Móstoles al Mejor Comercio de Proximidad. Fue un gran momento. A Ulises le gusta esa frase de August Pullman que dice “Todo el mundo debería recibir una ovación del público en pie al menos una vez en la vida…”. No está solo, ni en el sector, donde forma parte de Acepa y la Federación de Comerciantes, ni es su comercio, donde tiene cinco empleados: Rubiela, Abdul, Carmen, Musta y Yeen. Abdul, que lleva casi 8 años en la tienda, nos muestra el mamey, el aguacate dominicano, el mango, las pulpas de fruta tropical, la guanábana -para tratamientos de quimioterapia-, el choclo, el agua de coco natural, las hierbas para tomar el mate… A Rubiela, educadísima, nos atrevemos a preguntarle por Ulises: “Como jefe, mejor imposible: es justo, y su trato es excelente: cordial, educado y en su sitio”. Entre todos hacen que los latinoamericanos tengan un trocito de su país en la mesa.

Alimentación Latina Ulises González está en el Paseo de la Estación 29 (frente a la estación Móstoles Central).

 

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