Ver sufrir a otros: De la NBA a la indigencia

En este mundo ful, donde la verdad y la trola hacen un 69 a diario, todavía hay historias reales que quitan el aliento: como la Delonte West, ese ex jugador de la NBA al que ahora hemos visto en vídeo recibir una paliza, vagar por la calle y estar detenido. Todas las crónicas insisten, extrañadas, en que está en la indigencia un tipo que ganó 16 millones de dólares. Como si el dinero pudiera salvarte de la autodestrucción…

Delonte West está sin camisa, esquelético, sentado en el suelo y diciendo incoherencias. Tiene 36 años. Y solo lejanamente recuerda al tipo que jugó en equipos legendarios de la NBA como los Celtics de Boston. Y en los Dallas Mavericks, los Seattle Supersonics y los Cleveland Cavaliers, donde coincidió con LeBron James. Ocho temporadas. Ahora vive en la calle.

Los cronistas sin tiempo buscan explicaciones para cerrar el círculo rapidito: que West tiene un trastorno bipolar, que compró casas a su padres, su madre y su hermana, que a ella le financió los estudios, que si tiene adicciones… Ya en 2009 la policía lo detuvo porque, en una incidencia de tráfico, descubrió que llevaba tres armas cargadas.

En el vídeo que rula por internet se ve cómo, en mitad de una carretera, un tipo patea a otro que dicen es Delonte West. Sea o no el ex deportista, escalofría ver cómo nadie sale de los coches para parar la escena brutal. Ya ya, vivimos en un mundo extraño: sensiblero y desalmado, como diseñado por un dictador con niños y perro.

Su entrenador en la Universidad de Saint Joseph, en Filadelfia, se ha brindado a ayudar a West al ver las imágenes. Son capaces de hacerle un partido de homenaje con las estrellas, con muchos selfies para instagram -“aquí con mi gran amigo Delonte, qué grandes momentos vivimos, siempre en contacto”, 1 millón de likes- y mañana ahí se las vea el tipo con su bipolaridad y sus enemistades lumpen.

¿Será casual que el último programa que triunfa en la tele y en las redes sociales consista en ver cómo tipos ingenuos lloran y se derrumban al ver que sus parejas les son infieles? Divertimentos del XXI: ver sufrir a otros.

Envía un comentario