Coronavirus Madrid: Un autobús de muertos cada día

El coronavirus despacha un autobús de muertos cada día en la Comunidad de Madrid. Unos 40 fallecidos el lunes. Algo más de 50 el martes. 63 ayer. Los fallecidos no cabrían ya en un autobús estándar. Es como si un autobús de gran capacidad o de doble piso tuviera un accidente cada día y murieran todos los viajeros. Espeluznante covid.

Y por seguir con la analogía es como si el accidente de autobús de cada día se produjera por un agente destructor escondido, que se intuye pero no se puede parar del todo. Lo que pasa con la covid es que la tragedia vírica no es visual, no hay estruendo ni humo ni fuego ni bomberos. Y nos hemos acostumbrado a la lluvia de cifras de positivos, incidencias, restricciones…

Vamos con los datos de la Comunidad de Madrid del último día para hacernos a la idea de la tragedia de cada día.

1.215 muertos en casa

63 fallecidos en los hospitales en un solo día, el de ayer. 13.566 muertos desde que empezó la pandemia. 20.209 si incluimos a los que son sospechosos de morir por covid pero en cuya muerte pudieron influir otras patologías. 1.215 de ellos fallecidos en casa…

Pongo el panorama de la Comunidad de Madrid porque es la nuestra, pero podría poner el foco en Castilla y León o en Extremadura por raíces propias o conyugales, y el paisaje sería igual de desolador.

“A quién le importa” y la abuela

No nos sorprende -porque es típico de humanos- que haya todavía gente que niegue el virus, gobernantes que hagan estadísticas para adornarse, jóvenes que canten por Dinarama y Alaska sin pensar en que con su estupidez matarán a la abuela, al abuelo o a los padres…

Y en el lado contrario están los que tienen tanto miedo y tan poca vergüenza que se ponen las vacunas escasas que podrían inmunizar a quienes nos salvan la vida en los hospitales, nos cuidan, limpian, atienden… Por cierto, hay gobernantes que les quieren negar la segunda dosis a esos listos que se saltaron el turno. No seamos torpes, a más de tontos: no malgastemos las dosis escasas, inmunicémoslos contra el coronavirus, total para la estupidez no hay cura…

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