En la reapertura de una autoescuela: “El día que cerré sentí un vacío inexplicable”

Las autoescuelas han reabierto esta semana, tras el cerrozajo de marzo por el coronavirus.

—El día que cerré sentí un vacío inexplicable —recuerda Tamara Vállega, propietaria de la autoescuela Euromotor en Móstoles—. No puedo hablar de ello (deja de hablar de emoción unos segundos al contarlo). Han sido unos días muy duros, de incertidumbre, de comerte la cabeza.

Hablamos con Tamara en el segundo día de reapertura. Y tardamos en coincidir por teléfono ¡porque tiene clases continuamente!

—Esperaba bastante menos: pero la gente está muy motivada para sacarse el carné y más con la cuestión de que no quiere coger el transporte público —celebra la empresaria—. No hemos parado de dar información y clase desde las 8.30 hasta ahora (y hablamos pasadas las seis de la tarde).

Como tantos pequeños empresarios, Tamara creyó que la parada de mediados de octubre sería breve.

—Al principio pensaba que iba a durar 15 días pero luego vi que no, que se alargaba, que se hacía más y más difícil. Yo tuve que meter a mis 3 trabajadores en el Erte, y he podido aguantar porque me pilló con dinero ahorrado; si no, no sé lo que habría hecho —explica.

Con la apertura ha sacado a uno de sus empleados del Erte y, si los días próximos van tan bien como los del inicio, en breve sacará al resto de la plantilla. Ella quiere que su empresa siga creciendo, paso a paso, y firme. Con todas las medidas.

Tan cumplidora es Tamara que ha estado el día completo dando clases con la pantalla protectora puesta, además de la mascarilla, y ha sufrido mareos, por los reflejos en las clases en coche a plena luz. La norma debiera servir en teoría para protección, pero la práctica dirá si sirve o no. Yo he visto a muchos profes solo con mascarilla, de otras autoescuelas, también por Móstoles.

—Llevamos los coches desinfectados, huelen a quirófano, y eso les da una seguridad a los alumnos. Antes de empezar desinfectamos el vehículo, nos ponemos gel hidroalcohólico en las manos, un espray antivirus en los pies y poco más. Para el examen nos han dicho que los alumnos tendrán que llevar guantes, y mascarilla nueva.

El corte radical de las clases durante la pandemia dejó no solo a alumnos pendientes de examinarse, sino a algunos que suspendieron justo en esa semana el práctico y a quienes se les habrá hecho larga la espera de casi tres meses. Esta semana vuelven a los mandos. Y los exámenes llegarán pronto: los teóricos ya, y los prácticos en la fase 3 de la salida del confinamiento.

—Desde la DGT han anunciado que este año habrá exámenes también en agosto, que no cerrarán. Eso es buenísimo —dice Tamara, que este año no se irá de vacaciones—. Ya hasta 2021 nada (y lo dicen sonriente, deseosa de volver a trabajar y que Euromotor salga del aprieto).

Durante el confinamiento ofrecieron vídeos online a los alumnos. Lo inminente serán las clases en directo a través de su plataforma de e-learning, que se les harán más vivas a los alumnos. Porque las clases prácticas serán presenciales, como siempre. Pero las teóricas de momento serán online, dado que las limitaciones de aforo hacen que solo pudieran ir a clase 4 alumnos, “y no sería justo dejar a gente fuera. Así que habrá videoclases teóricas cada día a las 10 y a las 20 horas y ahí estaré yo explicando con mi pizarra”.

—Nos hemos tenido que digitalizar de un día para otro en las teóricas. En las prácticas, ya tenemos una aplicación con la que cada alumno ve su hora de clase en el móvil.

Autor: RevistaVértigo

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