Los epidemiólogos avisan: faltan rastreadores para cortar los brotes de coronavirus

Perseguir los botellones ayuda. Y prohibir las reuniones de más de 10 personas, a la vista de que abundan los irresponsables empeñados en socializar como si la pandemia fuera un espejismo. Y que la mascarilla sea obligatoria en cualquier parte. Pero los epidemiólogos avisan: faltan rastreadores para cortar los brotes de coronavirus. ¡Si casi hay tantos brotes como rastreadores!

España tiene una proporción mucho menor de rastreadores que Alemania, Bélgica o el Reino Unido, por citar algunos casos. Cataluña, la comunidad autónoma española más golpeada por el coronavirus, tenía hasta ayer 120 rastreadores para controlar las cadenas de contagios en los brotes, con una población de 7,5 millones de personas.

En Madrid se habla de 144 profesionales para 6,6 millones de habitates. Castilla-La Mancha tiene mucha mejor proporción: 427 para 2 millones de habitantes. Y Castilla y León Anunció la contratación de 195 rastreadores, para sus 2,4 millones de habitantes. Bueno, y Aragón, la segunda región con más rebrotes, tiene 105 rastreadores para 1,3 millones. Andalucía es la excepción, a juzgar por las sorprendentes cifras: dicen tener 8.000 de estos profesionales para 8,4 millones de personas.

A diferencia de España, donde el Ministerio de Sanidad no ha fijado una ratio, Alemania ha determinado que se contraten 20 rastreadores por cada 100.000 habitantes, o sea 200 por cada millón de habitantes. Esto quiere decir que con las reglas alemanas la población de Cataluña necesitaría 1.500 rastreadores, y la Comunidad de Madrid casi 1.300. En el Reino Unido anunciaron la contratación de 18.000 rastreadores para 67 millones de habitantes, o sea 26,8 por cada 100.000, esto es, por encima de Alemania. Y Bélgica la ratio es de 17,4 rastreadores por cada 100.000.

Desde el Ministerio de Sanidad español se dice que hay que contar con los rastreadores que aporta la atención primaria sanitaria. Pero los aludidos dicen que les faltan capacidades técnicas y, en general, que faltan efectivos: que sería vestir el rastreo para desvestir la sanidad pública en general.

Y ya si nos vamos a lo teórico, las cifras españolas son casi testimoniales: 81 rastreadores por cada 100.000 habitantes es la ratio segura que aconseja la Universidad John Hopkins.

¿Qué hace un rastreador?
El rastreador hace acopio de información sobre los movimientos realizados por cada persona con diagnóstico de covid-19: por dónde se ha movido, con quién ha estado y quiénes son sus contactos habituales.

Lo que pretenden es evitar que el virus siga infectando a más gente. Con la información, el rastreador llama por teléfono a cada persona para comunicarle que ha estado en contacto estrecho con un positivo por coronavirus.

En esa llamada inicial le preguntará si ha tenido tos, fiebre o dificultad para respirar. Todos deberán hacer una cuarentena de 14 días en casa y el rastreador les hace un seguimiento telefónico. Si hubiera síntomas, el caso se derivaría a la atención primaria.

El objetivo es cortar las cadenas de contagios. Lo que pasa es que no es lo mismo un brote con 5 casos, como los vistos en la Comunidad de Madrid, que algunos de 50 o 100…

Por último y no menos importante está… tú responsabilidad y la mía.

Envía un comentario