¿No tienes fondo para emergencias? La hecatombe… o la vida

Si todo va mal, ¿tienes algún modo alternativo de conseguir dinero rápidamente? Los electrodomésticos se estropean y suelen hacerlo en racha. El coche se avería. Tienes un accidente. Te divorcias. Enfermas. Te quedas sin trabajo. La hecatombe… O la vida, si tienes un fondo para emergencias. Se lo escuché la primera vez a Andrés Gutiérrez, “el machete pa’ tu billete” (busca su podcast, es estupendo). El fondo de emergencia es el equivalente a de tres a seis meses de gastos comunes. Lo importante es empezar.

La cantidad depende de tus circunstancias personales: ingresos, personas a tu cargo, opciones alternativas de conseguir dinero rápidamente en caso de necesidad. Los que saben aconsejan de tres a seis meses de gastos normales, o sea lo suficiente para pagar la hipoteca o el alquiler, la cuota de tus préstamos, la comida, la luz, los seguros y otros gastos comunes durante ese trimestre o semestre. ¿Cuánto necesitas tú para vivir como ahora entre tres y seis meses? Echa la cuenta y ponla como objetivo.

Eso no quiere decir que debas retirar de algún lado ese dinero y ponerlo ya como fondo de emergencia, porque quizás no dispongas de esos miles de euros. Lo importante es empezar: con una cantidad razonable. Por ejemplo, 1.000 euros. Y desde este momento destinar una parte del ahorro para el fondo. Y hasta que no tengas ese “colchón” de, qué se yo, 6.000 a 12.000 euros, por ejemplo, todo el ahorro mensual debe ir para el fondo.

Primer acto de cada mes: dinero para el fondo. No hay que esperar a ver si sobra algo, porque entonces te lo gastarás en alguna actividad no estrictamente necesaria, como Netflix, HBO, esas promociones 3 x 2 tan tramposillas o esas cuotas “ridículas” que te hacen conducir un vehículo que no podrías pagarte en mano (“el machete” dice que debes comprarte el modelo de coche que puedas pagar de una vez… aunque no lo pagues). Emilio Duró dice que transformemos los costes en tiempo: ¿Cuánto tiempo tengo que trabajar para pagar un coche de 30.000? Y decidimos entonces si merece el esfuerzo.

El peligro de no tener un fondo de dinero apartado para imprevistos es que deberás recurrir a alternativas costosas, como pedir préstamos. Y endeudarte en tiempos difíciles es poco aconsejable, porque los intereses te devorarán. Porque en circunstancias de necesidad, lo normal es aceptar condiciones muy desfavorables. Y no tener “colchón” para imprevistos puede llevarte a vender acciones o fondos de inversión en un mal momento, con pérdidas. Y sobre todo te impulsará a destrozar tus metas a largo plazo.

Los momentos difíciles pueden llegar, por prudentes y previsores que seamos. Lo importante es si estamos preparados para afrontarlos. El fondo de emergencia será un alivio de tres a seis meses. Mejor aún: tres meses de calma para buscar alternativas de ingreso, nuevo trabajo o directamente dinero para poder pagar la avería que sea.

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