Arroyomolinos revisa alcantarillas y árboles ante la borrasca inminente

La Agencia Estatal de Meteorología ha vuelto a avisar de lo inminente: esta vez de lluvia y rachas de viento, desde el miércoles. Más la nieve del temporal en deshielo en distintos puntos. Ante la borrasca, Arroyomolinos ha incrementado la limpieza de las alcantarillas para que el agua no se desborde. Y está revisando los parques y otros espacios verdes para retirar las ramas y árboles que amenacen caída.

Los operarios municipales van a retirar hoy y mañana “las ramas y árboles que representan un mayor peligro” con las rachas de viento.

Porque las tareas de “recuperación, saneamiento y reposición” de las decenas de árboles dañados por Filomena con su nieve en tromba exigen mucho más tiempo y detenimiento.

“Ya estamos realizando los contratos que son necesarios“, ha apuntado la alcaldesa de Arroyomolinos, Ana Millán.

18 de enero de 2021.

112 avisa: Las peligrosas “sorpresas” en las carreteras despejadas

“Estamos observando que muchos conductores empiezan a utilizar las carreteras con demasiadas alegrías”, avisan desde el 112. Con una imagen-advertencia que ilustra el panorama que tenemos por delante. Un coche circulando por el carril izquierdo ya limpio de nieve y en los otros carriles vehículos que quedaron varados en la noche del temporal.

Y el gentío opinando: “¿Los coches que dejamos cómo se pueden rescatar?”. “Ayuso, confina Madrid al menos el lunes”. “Abrid solo el carril que esté libre de obstáculos, qué desastre”. “¿Alcaldesa, cuándo va a limpiar mi calle que está en sombra?”. “¡Ya pueden hacer justificantes para el trabajo porque mañana no podremos ir!”. Y así.

2020 le sujeta el cubata a 2021

En una semana del nuevo año hemos visto a un chiflado con cuernos invadiendo el Capitolio, más chiflados con trineo por el Madrí nevado, una batalla campal con bolas y vallas de obra, tipos arremolinados cantando a quién le importa como si no hubiera coronavirus, gente que cree que ya es un nuevo día y que la ciudad amanece limpia porque sí… Como le he leído a una tuitera: Creo que 2020 le está sujetando el cubata a 2021. 

2021 se presenta como un año de extremos. A todos los niveles. En barrios como el mío, unos cuantos limpiábamos la acera ya con la nieve pintando hielo, con recogedores y una piqueta, porque no teníamos pala. Nieve y pala. Quién lo hubiera pensado. Y sal. Algunos dirán que no nos lo avisaron lo suficiente. Mientras, en la acera de al lado un gañán sacaba la tabla de snow-board y, usando un par de muñecos de nieve de otros como plataforma de salida, se grababa un vídeo para instagram, supongo.

Lo mejor y lo peor

Las redes borbotean lo mejor de los humanos: gente que ayuda a que una parturienta pueda llegar al hospital, tipos que hacen grupo en telegram para reunir sus 4×4 y ayudar, y mil ejemplos más. Y lo sintomático de esta época comodona y boba: “¡Cómo no ha comprado el ayuntamiento máquinas quitanieves, qué vergüenza!”. Como si nevara cada tarde. Los mismos que seguro que a lo peor no tienen cadenas para el vehículo o que hicieron la compra online el viernes por la tarde y están molestos porque no les llegó el sábado.

Que viene el desabastecimiento

Como la helada de esta noche sea como auguran los meteos y se nos hielen hasta las ocurrencias, lo próximo será: ¡Desabastecimiento! Y todo quisque a hacer acopio de comida, papel…

Cerramos con el 112. Que avisa. Ya están bajando las temperaturas de forma extrema. Mañana todos con cara de sorpresón: “Qué helada, no puedo salir, sin nos hubieran avisado de que había que comprar palos de esos…”.

Mis locos favoritos: “Todos los problemas cotidianos desaparecen cuando me expongo al frío extremo”

Wim Hof, “el hombre de hielo”, ha subido el Everest con zapatos y pantalones cortos, incluida la zona de la muerte. Ha corrido una maratón (solo) en Finlandia por encima del Círculo Polar Ártico también en pantalón corto, a 20 grados bajo cero. Y otra maratón en el desierto de Namibia sin agua. Y su mejor marca de resistencia bañándose en hielo se acerca a las dos horas. Tiene un método patentado de resistencia a circunstancias extremas. Frío, respiración y compromiso. “¡Respira, es gratis!”, para empezar. Dicen que el método empezó cuando se quedó viudo con 4 hijos. Quiso demostrar que la voluntad humana puede con todo…

Hof dice que el frío es purificante, una fuerza que limpia. “Todos los problemas que tengo en la vida cotidiana desaparecen cuando me expongo al frío extremo”. Su resistencia al frío es tan elevada que una vez se le congeló la retina al nadar en un lago bajo placas de hielo. Yo hago ducha fría y la sensación de control es extraordinaria, sobre todo cuando en vez de gritar dices: “¡Que buena!”.

El método de Hof busca el bienestar y la salud. Él y sus instructores han demostrado, científicamente, que pueden controlar a voluntad el sistema nervioso autónomo y la respuesta del organismo. En tres frentes: terapia con frío, respiración y compromiso. El frío sirve para que acumules tejido adiposo marrón, pierdas grasa, fortifiques el sistema inmune, equilibres los niveles hormonales, mejores la calidad del sueño y produzcas endorfinas, que mejoran el estado de ánimo.

[bc_random_banner]

Sobre la respiración, dice que es la gran desconocida. Su lema es “respira, es gratis”, y él lo practica de forma consciente, hasta aumentar los niveles de oxígeno en sangre, lo que proporciona más energía, rebaja el estrés y aumenta la respuesta inmune a los agentes patógenos. Y, por último, el compromiso. Paciencia y dedicación para dominarlos por completo.

Para empezar, basta una ducha fría. Es un principio para recuperar el poder interior, en lugar de ser tan comodones con la calefacción y las capas de ropa.

[bc_random_banner]

En Holanda, en 2011, los médicos administraron a Hof una bacteria que hace que el sistema inmunologico reaccione produciendo síntomas de gripe, con fiebre, dolor de cabeza o escalofríos. Con sus técnicas de respiración, Hof aumentó la presencia de la hormona del estrés, con la actividad del sistema nervioso autónomo, que suprime la repuesta del sistema inmune. Resultado: la bacteria no produjo ningún síntoma en el hombre de hielo. El experimento se hizo años después con 12 voluntarios entrenados por Hof: todos demostraron la misma capacidad.

[bc_random_banner]